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Seguro todo riesgo construcción: qué cubre y quién debe contratarlo

29 de abril de 2026·9 min lectura·Equipo contratosdealquiler.es

Cuando se inicia una obra de construcción, los riesgos están a la orden del día: desde un incendio que destruye la estructura a medio levantar, hasta un robo de materiales o daños causados a terceros por la maquinaria. El seguro todo riesgo construcción (TRC) es la herramienta diseñada para cubrir estos imprevistos durante la fase de ejecución. En este artículo, nuestro equipo —formado por arquitectos y revisado por abogados ejercientes— te explica qué cubre exactamente, quién tiene la obligación de contratarlo y cómo diferenciarlo de otros seguros habituales en el sector.

Qué es el seguro todo riesgo construcción (TRC)

El seguro todo riesgo construcción, conocido en el sector como póliza TRC o CAR (Constructor's All Risk), es un seguro de daños materiales que protege la obra durante su ejecución. A diferencia de otros seguros que cubren responsabilidades frente a terceros, el TRC se centra en proteger el propio objeto asegurado: la construcción en curso, los materiales acopiados y, en muchos casos, la maquinaria de obra.

Su denominación de "todo riesgo" responde a su configuración técnica: cubre todos los daños materiales que no estén expresamente excluidos en la póliza, lo que invierte la carga de la prueba respecto a seguros de riesgos nominados. Esto resulta especialmente útil en obras donde los imprevistos pueden adoptar múltiples formas.

Naturaleza jurídica y marco legal

El TRC se rige por la Ley 50/1980, de 8 de octubre, de Contrato de Seguro, particularmente por sus disposiciones sobre seguros de daños (artículos 25 a 44). No existe una normativa específica que obligue a su contratación con carácter general, aunque la Ley 38/1999 de Ordenación de la Edificación (LOE) sí establece requisitos de aseguramiento para determinados agentes, como veremos más adelante.

Coberturas principales del seguro TRC

Una póliza TRC estándar suele estructurarse en varias secciones de cobertura. Es fundamental revisar las condiciones particulares de cada contrato, pero estas son las coberturas más habituales:

Sección I: daños materiales a la obra

Cubre los daños físicos que sufra la construcción durante la ejecución, incluyendo:

  • Incendio, explosión y caída de rayo
  • Fenómenos atmosféricos (lluvia, viento, granizo, inundación)
  • Robo y actos vandálicos
  • Hundimiento o deslizamiento del terreno
  • Impericia o negligencia de operarios
  • Defectos de diseño manifestados durante la obra
  • Daños durante pruebas y puesta en marcha

El capital asegurado debe corresponder al valor final de la obra, incluyendo materiales, mano de obra y honorarios técnicos si así se pacta.

Sección II: responsabilidad civil frente a terceros

Aunque el TRC es principalmente un seguro de daños propios, la mayoría de pólizas incluyen una sección de responsabilidad civil que cubre los daños que la ejecución de la obra cause a terceros. Por ejemplo: grietas en edificios colindantes por vibraciones, daños a peatones por caída de materiales o perjuicios a instalaciones subterráneas de servicios públicos.

Sección III: bienes preexistentes y maquinaria

En obras de reforma o ampliación, puede ampliarse la cobertura a la edificación preexistente afectada por los trabajos. También es posible asegurar la maquinaria de construcción (grúas, excavadoras, encofrados), aunque esto suele contratarse mediante cláusulas adicionales con prima específica.

Diferencias entre TRC, seguro decenal y responsabilidad civil

Uno de los puntos de mayor confusión en el sector es la distinción entre los diferentes seguros que intervienen en una obra. Cada uno tiene un objeto, un momento temporal y unos obligados distintos.

Aspecto TRC Seguro decenal RC del constructor
Qué cubre Daños a la obra durante ejecución Daños estructurales post-entrega (10 años) Daños a terceros por actividad
Cuándo opera Durante la construcción Tras recepción de obra Durante y después de obra
Quién lo contrata Constructor o promotor Promotor (obligatorio en vivienda) Constructor
Base legal Ley 50/1980 Art. 19 LOE Art. 1902 CC y Ley 50/1980
Duración típica Plazo de obra + 12-24 meses mantenimiento 10 años desde recepción Anual renovable

El seguro decenal: obligación del promotor

El artículo 19 de la LOE establece que el promotor debe suscribir un seguro de daños materiales o seguro de caución que garantice durante diez años el resarcimiento de los daños causados por vicios o defectos que afecten a la cimentación, soportes, vigas, forjados, muros de carga u otros elementos estructurales. Este seguro es obligatorio cuando el destino principal sea vivienda.

El TRC y el decenal son, por tanto, complementarios y no sustitutivos: el TRC cubre la fase de construcción; el decenal, los diez años posteriores a la entrega.

Quién debe contratar el seguro TRC

La LOE no impone la obligación de contratar un TRC con carácter general. Sin embargo, existen múltiples situaciones donde su contratación resulta exigible o altamente recomendable:

Obligación contractual

En la práctica, la mayoría de contratos de obra a precio cerrado incluyen una cláusula que obliga al constructor a aportar un seguro TRC antes del inicio de los trabajos. Esta obligación deriva del pacto entre las partes, no de la ley, pero su incumplimiento puede considerarse causa de resolución contractual.

Obligación en obra pública

La Ley 9/2017, de Contratos del Sector Público, exige que el contratista constituya garantías y, en muchos pliegos, se requiere expresamente la aportación de un seguro TRC con capitales mínimos.

Exigencia de entidades financieras

Cuando la obra se financia mediante préstamo promotor o hipoteca autopromotor, la entidad bancaria suele exigir la contratación de un TRC para proteger su garantía real durante la construcción.

Tomador, asegurado y beneficiario

En el TRC pueden distinguirse varias figuras:

  • Tomador: quien contrata la póliza y paga la prima (habitualmente el constructor o el promotor)
  • Asegurado principal: el promotor o propietario de la obra
  • Asegurados adicionales: constructor, subcontratistas, dirección facultativa
  • Beneficiario: puede designarse al banco financiador en caso de siniestro total

Es habitual que la póliza incluya una cláusula de "asegurados adicionales" que extiende la cobertura a todos los intervinientes en la obra, evitando acciones de repetición entre ellos.

Ejemplo práctico: cálculo de prima y franquicia

Supongamos una obra de construcción de vivienda unifamiliar con las siguientes características:

  • Presupuesto de ejecución material (PEM): 180.000 €
  • Plazo de ejecución: 10 meses
  • Período de mantenimiento ampliado: 12 meses

Una póliza TRC típica para esta obra podría tener estos parámetros:

  • Capital asegurado Sección I (obra): 180.000 €
  • Capital asegurado Sección II (RC): 300.000 €
  • Prima única: entre 900 € y 1.800 € (0,5%-1% del PEM)
  • Franquicia daños materiales: 1.500 € por siniestro
  • Franquicia RC: 600 € por siniestro

Si durante la obra un temporal causa daños valorados en 25.000 € a la estructura de cubierta, el propietario recibiría una indemnización de 23.500 € (25.000 € menos la franquicia de 1.500 €), previa verificación pericial del siniestro.

Franquicias habituales en el mercado

Las franquicias varían según aseguradora y tipo de obra, pero estos rangos son orientativos:

  • Daños por agua: 1.000 € - 3.000 €
  • Robo: 1.500 € - 5.000 €
  • Fenómenos atmosféricos: 2.000 € - 6.000 € o 10% del siniestro
  • Responsabilidad civil: 300 € - 1.500 €

Exclusiones típicas del TRC

Pese a su denominación de "todo riesgo", ninguna póliza cubre absolutamente todo. Las exclusiones más frecuentes incluyen:

  • Daños por guerra, terrorismo o riesgos nucleares
  • Penalizaciones contractuales por retrasos
  • Vicios ocultos de materiales detectados tras la recepción
  • Daños estéticos que no afecten a la funcionalidad
  • Desgaste normal, oxidación o corrosión gradual
  • Daños intencionados por el asegurado
  • Trabajos ejecutados fuera del proyecto aprobado

Es fundamental revisar el clausulado de exclusiones antes de firmar, especialmente en reformas integrales de vivienda donde los riesgos sobre elementos preexistentes requieren coberturas específicas.

Cuándo es obligatorio y cuándo recomendable

Situaciones donde el TRC es legalmente obligatorio

  • Obras públicas cuando así lo establezca el pliego
  • Obras financiadas con préstamo promotor (exigencia contractual del banco)
  • Autopromoción con hipoteca autopromotor

Situaciones donde el TRC es altamente recomendable

  • Cualquier obra nueva de cierta envergadura (PEM superior a 50.000 €)
  • Rehabilitaciones estructurales
  • Obras con riesgos especiales (excavaciones profundas, proximidad a edificios sensibles)
  • Cuando intervienen múltiples subcontratistas sin seguro propio suficiente

Situaciones donde puede prescindirse con menor riesgo

  • Pequeñas reformas sin afección estructural
  • Obras de mantenimiento o reparación puntual
  • Trabajos de jardinería o urbanización menor

Incluso en estos casos, conviene verificar que el constructor disponga al menos de un seguro de responsabilidad civil de explotación que cubra daños a terceros.

Relación del TRC con el contrato de obra

El seguro TRC debe articularse correctamente con el contrato de ejecución de obra. Aspectos clave a pactar:

Obligación de aseguramiento

El contrato debe especificar quién contrata el TRC, con qué capitales mínimos y qué coberturas obligatorias. Es habitual que el promotor exija revisar la póliza antes del acta de replanteo.

Cláusula de renuncia a repetición

Para evitar conflictos, la póliza debe incluir renuncia expresa de la aseguradora a repetir contra los asegurados adicionales (constructor, subcontratistas, dirección facultativa) salvo dolo.

Período de mantenimiento

El TRC puede extenderse 12 o 24 meses tras la recepción provisional para cubrir daños que se manifiesten durante las visitas de garantía. Este período debe coordinarse con lo pactado en el acta de recepción de obra.

Jurisprudencia relevante

El Tribunal Supremo ha establecido criterios importantes sobre seguros de construcción:

  • STS 626/2010, de 13 de octubre: delimita la responsabilidad decenal frente a otros tipos de daños, aclarando que los defectos de acabado no están cubiertos por el seguro decenal.
  • STS 345/2015, de 18 de junio: sobre la interpretación de cláusulas limitativas en seguros de daños, exigiendo su aceptación específica por escrito conforme al artículo 3 de la Ley de Contrato de Seguro.

Recomendaciones finales

Para garantizar una cobertura adecuada del TRC en tu obra:

  1. Verifica los capitales: el capital de daños materiales debe coincidir con el PEM actualizado; si hay incrementos de presupuesto, comunícalo a la aseguradora.
  2. Revisa las exclusiones: especialmente en obras de reforma, asegúrate de que los bienes preexistentes están cubiertos.
  3. Incluye a todos los intervinientes: exige que subcontratistas y dirección facultativa figuren como asegurados adicionales.
  4. Conserva la documentación: en caso de siniestro, necesitarás proyecto visado, licencia, partes de obra y facturas de materiales.
  5. Coordina con otros seguros: verifica que no haya solapamientos ni huecos de cobertura con el seguro de RC del constructor o el decenal del promotor.

El seguro todo riesgo construcción no es un gasto superfluo, sino una inversión en tranquilidad que puede evitar la ruina económica ante un siniestro grave. En obras de cierta envergadura, su coste —habitualmente inferior al 1% del presupuesto— resulta insignificante comparado con el riesgo que mitiga.

Preguntas frecuentes

¿El seguro TRC es obligatorio en todas las obras?
No existe una obligación legal general de contratar TRC en obra privada. Sin embargo, es obligatorio cuando lo exige el pliego en obra pública, cuando lo requiere la entidad financiadora del préstamo promotor, o cuando así se pacta en el contrato de obra entre las partes.
¿Qué diferencia hay entre el TRC y el seguro decenal?
El TRC cubre los daños durante la ejecución de la obra, mientras que el seguro decenal protege frente a daños estructurales durante los diez años posteriores a la entrega. Son seguros complementarios: el TRC termina aproximadamente cuando comienza la cobertura del decenal.
¿Quién paga el seguro TRC, el promotor o el constructor?
Depende de lo pactado en el contrato de obra. Lo más habitual es que lo contrate el constructor repercutiendo su coste en el presupuesto, aunque el promotor suele figurar como asegurado principal y beneficiario. En autopromoción, lo contrata directamente el propietario.
¿Cubre el TRC los daños a edificios colindantes durante la obra?
Sí, la Sección II de responsabilidad civil del TRC cubre los daños que la ejecución cause a terceros, incluyendo edificios vecinos. Es fundamental verificar que el capital de RC sea suficiente (mínimo 300.000 € en obras urbanas) y revisar las franquicias aplicables.

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